viernes, 3 de junio de 2011

miércoles, 18 de mayo de 2011

Cursos de verano 2011



Se acerca el mes de julio y en Sol Menor queremos proponerte el complemento ideal a la piscina y las siestas de verano, en el caso de los más afortunados, y a esa corta jornada intensiva de trabajo que a las 15h nos deja toda una tarde para disfrutar del buen tiempo del verano. Y de otras cosas.



Y es que este año hemos planteado nuevos cursos pensados especialmente para estas fechas, en los que podrás divertirte y aprender de una manera distinta y amena.

Por un lado, ofrecemos cursos "a medida" de diversos instrumentos (piano, violín, cello, guitarra clásica y eléctrica, bajo...). ¿Y por qué a medida? Pues porque los puedes organizar de la manera que mejor te venga. ¿Eres alumno de la escuela y quieres seguir un mes más como de costumbre? ¡No hay problema! ¿Siempre has querido aprender a tocar un instrumento pero nunca has tenido tiempo para hacerlo? ¡Aquí estamos para ayudarte! ¿Quieres darles un empujón a tus conocimientos con un curso más intensivo? ¡Cuenta con nosotros!

Por otro lado, hemos creado cursos especiales para este verano. Para los que les gusta coger la guitarra en cualquier momento y ponerse a tocar y cantar con sus amigos, tenemos los cursos que estaban esperando. En grupos de 4 personas como máximo, podrán acompañar esas canciones que siempre les han gustado o tocarlas a varias guitarras, con arreglos hechos especialmente para este curso.

Si por el contrario lo que te gusta es la guitarra eléctrica y lo que quieres es aprender a componer y arreglar tus propias canciones, quizás para tocarlas con tu grupo de pop/rock, tenemos lo que buscas. En este curso aprenderás a crear una canción desde cero, arreglándola además, para tocarla con tu banda.

Si te gusta lo que lees, ¡no lo dudes y llámanos para informarte!

¿De verdad te los vas a perder?

miércoles, 9 de febrero de 2011

Detrás de las notas habita lo infinito...

Os dejo hoy este video en el que Riccardo Muti recoge un premio y explica lo que para él, es ser director.



Para los que vivimos con, para y por la música desde hace casi tantos años como los que tenemos, es fácil entender ese sentimiento que intenta explicar este señor. Él lo argumenta desde su faceta de director pero desde mi punto de vista se podría adaptar a cualquier músico profesional que, de alguna manera siente la necesidad, día tras día, de expresar lo que lleva dentro a través de la música. Unos escribiendo notas, otros tocándolas o cantándolas y otros dirigiéndolas. O digiriéndolas.

El hecho es que al final, todos queremos llegar al mismo sitio y eso es lo bonito.



P.D. Queridos alumnos: tengo la esperanza de que algún día, cuando me recordéis diciendo "muy bien, ya nos sabemos las notas; ahora vamos a hacer música" penséis: "¡A esto se refería!"

P.D.2 Bueno... con que me recordéis será suficiente.

sábado, 29 de enero de 2011

El fenómeno "fan"

Y nos pensábamos que era un invento de los Beatles o Take That, de Julio Iglesias o Jesulín (uno no tiene por qué ser músico para tener fans).

Pues no; en pleno siglo XIX vivió un conquistador de mujeres que tocaba el piano tan endiabladamente bien como lo hacía Paganini con el violín. Su sola presencia alteraba a las féminas de tal forma que de los desmayos a las peleas por una gota de sudor no había ni un paso.

¿Y qué tiene que tener alguien para provocar esos sentimientos en la gente? Hace años, primaba por encima de todo el virtuosismo de dicha persona en la disciplina que practicara, junto a una belleza real o "provocada" y un punto de chulería que en su justa medida puede resultar irresistible. Esa seguridad en uno mismo que arrolla con una mirada.

A día de hoy, el virtuosismo en la disiplina (si es que la hubiere) queda relegado al último lugar, pasando por delante la belleza "provocada" y la chulería convertida ya en soberbia. Los bellos virtuosos han dejado paso a los groseros cantamañanas que no saben callar, ni mirar, ni conquistar.

Y es una pena, porque cuando a nuestros "ídolos" se les ven los defectos sobre el escenario, ¿cómo serán cuando se bajan de él? Mucho más que vulgares, supongo. O mucho menos. Una pena.

Aquí un artículo interesante sobre el fenómeno fan de Liszt.